Una Conexión Imposible.
Dos espectadores firman su propia carta. Las cartas se parten abiertamente por la mitad, sin dejar lugar a dudas sobre su destrucción. Los pedazos rotos se colocan en sus manos; sin embargo, con un toque de magia, algo extraordinario sucede.
Ante sus ojos, las cartas se restauran... pero no como estaban. Cada mitad se une de forma imposible con la otra, creando un recuerdo único, firmado por ellos, que simboliza la conexión, la maravilla y lo imposible.
Un momento mágico que jamás olvidarán.
Incluye vídeo explicativo, un efecto fácil de realizar que siempre recordarán.