El Mago enseña dos monedas, las coloca sobre la mesa y las cubre con un vaso de vidrio, colocando la boca del mismo hacia arriba. Cuenta hasta tres e increíblemente una de las monedas atraviesa el fondo del vaso.
Con esta moneda es posible realizar infinidad de juegos (desapariciones, transposiciones, monedas a través de la mesa...) de una forma visual e impactante.
Además, esta es la versión magnética de Tango, lo que hace posible que la moneda se pueda dar a examinar al final del juego.