Anentropia - Hernán Maccagno

Hernán Maccagno
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En Español
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  • Descripción

75 páginas.
Encuadernación a canutillo.

Tomando una baraja totalmente mezclada y en cualquier estado, completa o incompleta, con comodines o sin ellos, de póquer o española, y sólo haciendo dos juegos, el sueño es ordenarla secretamente por cuartetos del AS al REY, como antesala a cualquier final de baraja ordenada. O, simplemente, esterilizar un poco el caos.

 

EPÍLOGO

Desde que empecé en la Magia, aproximadamente en el año 2000, traté de no estar atado a la baraja con un orden determinado; pero, entendiendo el gran poder de los ordenamientos y queriendo usarlos, me encontré buscando la manera de llegar a éstos en el transcurso de los juegos que iba realizando. Claro que, si uno cambia una baraja por otra con el orden que necesita, es mucho más económico y sencillo; pero la búsqueda tiene su placer y diversión en ella misma.

Y la vida, por sobre todas las cosas, debe ser divertida y un placer.

Lo primero que supe sobre el tema fue allá por el año 2001.

Buscando la manera de llegar a la baraja rosario (si stebbins) desde una baraja mezclada, supe del excelente método "Nikola", pero no me sentí muy cómodo con éste para llegar a la rosario. Luego, en 2003, presencié el trabajo del gran Aristón de la plata en una gala en la E.M.A (Entidad Mágica Argentina), donde actuaban los que iban a competir en el F.I.S.M. Le vi clasificar una baraja en el transcurso de una actuación, y me pareció increíble la posibilidad de hacerlo. Pero, como no tenía confianza con él como para preguntarle, nunca supe cómo lo lograba y empecé a buscar mi propio método.

En 2004, Pablo Zanatta me dio acceso a la "super mnemónica de Juan Tamariz".

Tras el estudio de esta monumental obra, y luego de ver las maneras de armarla y trasladar métodos y juegos de la "si stebbins" y, sin volver a dormir, comencé a buscar una forma de armar la rosario desde algún lado. Y como no llegué a nada, me conformé con armarla desde una barja recién abierta. Me hice amigo de mi propia ignorancia y listo.

A cambiar una baraja por otra, y vivir en calma...

Una noche de 2008, en mi casa, vi al mago sueco Erik Nordvall clasificando una baraja mezclada. No sé cómo lo logra, pero me hace recordar que la calma es sólo algo pasajero.

Alguna que otra vez, probé varias cosas que sólo sirven para mantener despierta una llamita endeble y seca que acompaña la espera del sin saber.

Y un día, me duermo.

Y una noche de otoño de 2010, sueño.

Y, al despertar, copio el sueño sentado en el piso de un vagón de tren a San Isidro.

Y la llamita olvidada encendió las cortinas de la casa.

Y el fuego tomó las paredes y los mazos y las sábanas.

Y no se puede dormir con la casa así...

Se lo mostré a Pablo Zanata, y me acercó el material de Hamman (el milagro chino) y el material de David Carré (total cull).

Comparé y probé.

Y hablé con Juan Tamariz y me pidió que se lo escribiera.

Y acá estamos...

Hernán Maccagno